Un solo ingrediente, sin azúcar, sin aceite de palma. Lo demás es gusto.
La crema de maní es de esas cosas que parecen todas iguales en el estante y no lo son. Estas son las tres cosas que miramos antes de traer una a la casa.
## Un ingrediente, o casi
Da vuelta el frasco. Si dice "maní" y nada más, ya está: es maní tostado y molido hasta quedar cremoso. Si dice "maní, sal", también vale. Cuando la lista se alarga con azúcar, aceite de palma o "aceites vegetales hidrogenados", es otra cosa: más dulce, más untable, y con lo que el maní no necesita.
## El aceite arriba es buena señal
Si al abrir el frasco hay una capa de aceite separada, no está fallada: es lo que pasa cuando no le agregaron estabilizantes. Se revuelve una vez, se guarda en la heladera y no se separa más.
## Tostado o natural
El maní tostado da una crema más oscura y con más sabor; el natural, más clara y suave. No hay una mejor: la tostada va con tostadas y brownies, la natural con fruta y licuados.
**Cosas que pasan en una casa:** la que usamos en el brownie es la tostada, sin sal. Si te gustó la de maní, probá la de castañas de cajú: es más suave y va mejor con fruta.

